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Problemas de convivencia consorcial

Vivir en un edificio de departamentos implica compartir espacios con personas desconocidas, lo que puede generar situaciones conflictivas debido a la cercanía y la intimidad forzada.

Desde ruidos molestos hasta problemas de filtraciones, estos inconvenientes pueden generar estrés y afectar la calidad de vida de propietarios e inquilinos, básicamente de todos los ocupantes.

Para organizar y mejorar la convivencia, la legislación ha encontrado en la figura del consorcio una herramienta clave, que debe velar por el bienestar de todos los vecinos.

Los problemas más comunes en la convivencia en la Propiedad Horizontal:

  1. Filtraciones y humedad:
    Según el Código Civil y Comercial, las cañerías por las que circulan fluidos y los muros que soportan carga son propiedad común de los propietarios. En caso de filtraciones o humedad, el consorcio tiene la obligación de mantener, reparar y garantizar la seguridad de estos elementos, bajo la supervisión del administrador.
  2. Ruidos, olores molestos, humo y luminosidad:
    Vivir en un edificio requiere tener un umbral de tolerancia más alto que en una casa independiente. Sin embargo, si las molestias, como ruidos u olores, superan la tolerancia común y se convierten en perturbaciones, se consideran conductas prohibidas por el Código Civil y Comercial, situación donde también deberá actuar el administrador.
  3. Infracción al reglamento de copropiedad:
    Un problema recurrente es cuando algún vecino destina su unidad a fines no permitidos, como abrir un consultorio o una oficina en un departamento destinado a vivienda familiar, o utilizar un local para rubros prohibidos por el reglamento. Mas cercano en el tiempo son los alquileres temporarios, situación que genera grandes conflictos entre vecinos, dado que en muchos casos la mayoría de las unidades funcionales está destinada a estos fines, donde el reglamento podría prohibirlo o si bien no llega a esta instancia, el consorcio de transforma en un “desfile” de gente desconocida.
  4. Tenencia de animales:
    Aunque la prohibición de tener animales en los edificios es considerada por algunos como una cláusula abusiva, es importante tener en cuenta que si un animal genera molestias a los vecinos, como ruidos o malos olores, su dueño debe resolver el problema. Tema no menor es el registro de las mascotas y aquellas que son consideradas peligrosas, este tema ya lo hemos abordado en ediciones anteriores.

¿Cómo resolver los conflictos de convivencia en el Consorcio?

Los vecinos afectados por estos problemas tienen varias formas de defender sus derechos. El proceso habitual comienza con una intimación formal al consorcio o al infractor que debe hacer el administrador del consorcio. Si no se llega a una solución, se puede recurrir a la mediación, que puede ser vecinal o prejudicial formal. Si ninguna de estas acciones resuelve el conflicto, el último recurso es un proceso judicial.

En el caso de problemas como las filtraciones, el afectado debe intimar al consorcio y a su administrador. En situaciones de perturbaciones, la intimación debe ser dirigida al infractor, y en ocasiones, también al consorcio por no intervenir.

Como podemos ver, al administrador no solo le toca administrar los fondos del consorcio, sino que también debe especializarse en administrar los conflictos, es por ello que invitamos a todos los matriculados a acercarse a las Cámaras, donde además de la contención de cada caso, tendrán a disposición el asesoramiento necesario para poder destrabar cada uno de los conflictos que se sucedan.

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